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Enseñar la divagación mental con el SART: un plan de clase de 45 minutos

Un plan de clase en el que todos hacen el mismo test de 4 minutos, la distribución anónima se proyecta en pantalla y sigue la discusión. Estudios clave resumidos para enseñar: el SART de Robertson (1997), la teoría de la divagación mental de Smallwood y Schooler (2006), la aceleración previa al error de Cheyne (2009) y el 46,9 % de Killingsworth y Gilbert (2010).

Soundary · 8 min de lectura · Actualizado

El SART (Sustained Attention to Response Task) es una de las tareas experimentales más fáciles de aplicar en una clase de introducción a la psicología, psicología cognitiva o psicología de la educación. Dura cuatro minutos, no requiere iniciar sesión y produce una medida intuitiva: los momentos en que un pensamiento ajeno se coló en una respuesta. Con un enlace de grupo, los resultados de todos los estudiantes se reúnen en una distribución anónima que puedes proyectar de inmediato. Esta guía explica qué mide la tarea, cómo estructurar una sesión de 45 minutos y qué cifras de qué artículos citar.

Qué mide

Aparecen dígitos del 1 al 9, uno a uno y con rapidez, y los estudiantes pulsan un botón ante cada dígito excepto el 3. Como casi todos los ensayos son «pulsar», la respuesta se vuelve automática, y en el momento en que la atención se aleja de la tarea la mano pulsa también ante el 3. Esas pulsaciones que debían haberse contenido (errores de comisión) son la medida central. Junto a ellas se mira el tiempo de reacción medio y lo irregulares que son los tiempos de reacción (variabilidad).

Exactamente por eso Robertson y colaboradores (1997) crearon la tarea. Tanto en personas con traumatismo craneoencefálico como en adultos sanos, el número de pulsaciones ante el 3 acompañaba a los despistes atencionales cotidianos autoinformados (dónde dejé las llaves, qué iba a decir). El punto de partida es, pues, que cuatro minutos en el laboratorio reflejan, en un grado útil, los fallos de atención de la vida diaria.

La sesión de 45 minutos, paso a paso

  1. Antes de clase: crea un grupo desde «Crear un enlace de grupo» en la página del test (test = SART, retest = 4 semanas) y publica el enlace en el chat de la clase o en una diapositiva. Los estudiantes solo tienen que tocarlo, sin iniciar sesión.
  2. Apertura, 5 min: pregunta «¿Cuántas veces se te fue la cabeza en los últimos 10 minutos?» y pide que levanten la mano. La dispersión de respuestas es la pregunta de hoy: ¿cuán común es la divagación mental y se puede medir?
  3. Test, 4 min: cada uno lo hace en silencio en su propio dispositivo. Pídeles que silencien las notificaciones y dejen abierta la pantalla de resultados al terminar (las puntuaciones individuales quedan con cada persona).
  4. Distribución, 5 min: abre la página del grupo en el proyector: histograma anónimo, mediana y número de participantes. Fija antes la regla: nadie anuncia dónde ha quedado.
  5. Exposición, 15 min: la respuesta automática y el «desacoplamiento», el momento en que la atención pasa de la tarea externa al pensamiento interno (Smallwood & Schooler, 2006). Usa tal cual las cifras de «Estudios clave» más abajo.
  6. Discusión, 10 min: elige dos de las preguntas de abajo. Funciona bien separar la dispersión entre personas (¿por qué tan distintas?) de la variación dentro de una misma persona (¿cambia según la hora del día?).
  7. Cierre, 5 min: anuncia el post-test dentro de cuatro semanas y pide a cada estudiante que registre mientras tanto una variable (horas de sueño, cafeína, hora del día). El día del retest, «¿qué se movió junto con la puntuación?» se convierte en la segunda lección.

Estudios clave: cifras para usar tal cual

  • Robertson, Manly, Andrade, Baddeley & Yiend (1997): el artículo original del SART, titulado «Oops!». Las pulsaciones ante el 3 correlacionaban con un cuestionario de fallos atencionales cotidianos y eran más frecuentes tras un traumatismo craneoencefálico. La fuente de «una medida de laboratorio refleja la vida diaria».
  • Smallwood & Schooler (2006), «The Restless Mind»: el artículo teórico que define la divagación mental como el desacoplamiento de la atención respecto a la tarea externa para adherirse a una corriente interna. Cítalo como marco conceptual de los errores en el SART.
  • Cheyne, Solman, Carriere & Smilek (2009), «Anatomy of an error»: las pocas respuestas justo antes de pulsar ante el 3 son en realidad más rápidas. Los errores no llegan de la nada; son el final de un deslizamiento gradual hacia el piloto automático. Remite a los estudiantes a esto cuando miren la curva de tiempos de reacción de su propio resultado.
  • Smilek, Carriere & Cheyne (2010): el artículo de validez ecológica. La variabilidad del tiempo de reacción concuerda con los lapsus atencionales cotidianos autoinformados, base para afirmar que la irregularidad dice más que la velocidad media.
  • Killingsworth & Gilbert (2010), «A wandering mind is an unhappy mind»: un gran estudio de muestreo de experiencias que preguntaba a la gente en su teléfono en momentos aleatorios. Las personas pensaban en algo distinto de lo que hacían el 46,9 % de su tiempo despiertas, y decían sentirse menos felices mientras tanto. Esta cifra enlaza directamente con la pregunta de apertura.

Preguntas para el debate

  • Los mismos cuatro minutos, la misma tarea: ¿por qué la distribución de nuestra clase es tan amplia? ¿Capacidad o estado del día? ¿Cómo podríamos distinguirlos?
  • Si las respuestas se aceleran justo antes de un error (Cheyne, 2009), ¿cómo cambia eso lo que significa «prestar bien atención»? ¿Más rápido es siempre mejor?
  • Si pasamos casi la mitad de nuestras horas despiertos divagando (46,9 %), ¿es un defecto o una función? ¿Cómo pondrías a prueba su relación con la planificación o la creatividad?
  • ¿Qué significa, y qué no significa, que un cuestionario de despistes cotidianos correlacione con una tarea de cuatro minutos? Si la correlación es pequeña, ¿qué conclusión se sostiene?

Variantes y ampliaciones

  • Juego de predicción: antes del test, pide a los estudiantes que anoten cuántos errores esperan cometer y compáralo con el resultado real. La precisión de la metacognición (conocer tu propia atención) se convierte en el tema.
  • Comparación de condiciones: divide la clase (una mitad con música, la otra en silencio) y proyecta las distribuciones de los dos grupos una junto a otra (crea dos enlaces de grupo). La asignación aleatoria pasa a ser algo que han hecho, no solo algo que han oído.
  • Pre/post: en el retest a las cuatro semanas, pide que anoten las horas de sueño o la hora del día, y tendrás material para un ejercicio de correlación. Explica antes el efecto de práctica (la segunda vez suele salir algo mejor).
  • Debate sobre la medida: que los estudiantes planteen qué predice mejor la atención cotidiana, si el tiempo de reacción medio o la variabilidad del tiempo de reacción, y luego compáralo con Smilek (2010).

Preguntas frecuentes

¿Pueden los estudiantes hacerlo en el móvil?

Sí. Los tiempos de reacción absolutos varían un poco según el dispositivo y el navegador, así que incluso dentro de una misma clase es mejor leer la posición dentro de la distribución y el cambio pre/post de cada persona que hacer comparaciones en milisegundos. Pídeles que silencien las notificaciones.

¿Cuántos estudiantes hacen falta para que la distribución tenga sentido?

A partir de unos 10, el histograma empieza a tener forma; con unos 30, la mediana y la dispersión son bastante estables. Con menos, conviértelo en una lección sobre el tamaño muestral: ¿cuánto cambia la imagen cuando cambia una sola persona?

¿Cuánto hay que esperar para el post-test?

De dos a cuatro semanas funciona bien. El segundo intento suele mejorar un poco por la práctica, así que no concluyas «el entrenamiento ayudó» sin una condición de comparación, lo cual es en sí mismo un buen tema de debate.

Tests relacionados

Referencias

  1. Robertson, I. H., Manly, T., Andrade, J., Baddeley, B. T., & Yiend, J. (1997). 'Oops!': Performance correlates of everyday attentional failures in traumatic brain injured and normal subjects. Neuropsychologia, 35(6), 747–758.
  2. Smallwood, J., & Schooler, J. W. (2006). The restless mind. Psychological Bulletin, 132(6), 946–958.
  3. Cheyne, J. A., Solman, G. J. F., Carriere, J. S. A., & Smilek, D. (2009). Anatomy of an error: A bidirectional state model of task engagement/disengagement and attention-related errors. Cognition, 111(1), 98–113.
  4. Smilek, D., Carriere, J. S. A., & Cheyne, J. A. (2010). Failures of sustained attention in life, lab, and brain: Ecological validity of the SART. Neuropsychologia, 48(9), 2564–2570.
  5. Killingsworth, M. A., & Gilbert, D. T. (2010). A wandering mind is an unhappy mind. Science, 330(6006), 932.

Este artículo es información general redactada por Soundary a partir de la literatura publicada y de criterios diagnósticos. No es un diagnóstico médico ni una recomendación de tratamiento para ninguna persona en concreto. Si te preocupan tus síntomas, consulta a un profesional de la salud mental.